UUffff Sandrita gracias, pero tengo sentimientos encontrados con este tipo de turismo. Sé que dan recursos a las comunidades, pero poniéndose en el lugar de los animales, debe ser bastante incómodo que vengan sistemáticamente "extraños" a verte a tu casa, a diario, te tomen fotos, etc. qué incordio! y todo eso por su sobrevivencia? Me huele a cuerno quemado eso.
Me encantaría, por otro lado, poder verlos de cerca, pero no sé, creo que el costo a pagar, para ellos, es altísimo... e innecesario si uno es capaz de amar y respetar a los animales independientemente de verlos o no en vivo.
Dian Fossey fue una mujer increíble. Y Jane Goodall y Biruté Galdikas, sus compañeras de vocación, siguen haciendo muy bien su trabajo a pesar de tooodas las amenazas.
Les dejo aqui un post que escribí dedicado a ellas en mi blog: http://ecosofia.org/2009/01/las_damas_de_los_primates.html